No sabía que existías
Porque de ser así hubiese ideado un mundo ideal para los dos
Te hubiese esperado siempre y no hubiera deambulado por la vida
Habría soñado contigo constantemente y escrito mil poesías
Y conjugado mil verbos para decirte amor.
No sabía que existías ni que la vida puede otorgar revanchas
Que el otoño de mi vida tiene aún sus hojas verdes y atardeceres rojizos
Y en un mundo de ensueños sabremos ser felices los dos
Pero de haber sabido, hubiese ideado un mundo solo para vos.
No sabía que existías, pero te llevo en el alma
Y no puedo ver la vida, más allá de ti, sin ti
Te llevo tan dentro mío y tan guardada, que ya eres parte de mi
De mis sueños e ilusiones, de mis puras conclusiones.
Te pienso y siento todo el día, como si no existiese otra cosa
Como si todo fuese color de amor, aroma a rosas
Como si la vida terminará allí, a un paso de ti
Tan pequeña e infinita, con la simpleza de lo inmortal.
Autor Carlos Polleé
Todos los derechos reservados
domingo, 31 de marzo de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Amor en la angustia del dolor
Como quisiera que me dieras un pedazo de tu pena
Llevar contigo la tortura del dolor
Hacerte mía en cada instante en que la angustia te deprima
Y sea parte de la cálida espera de mi amor.
Ser uno solo en las instancias del pesar
Y compartir los aguijones que la vida te dio
Llevarte como un sello, como una herida
Que jamás cerró.
Te quiero mía, y no solo en los latidos de mi pecho
Ardiente como el fuego, amante como el sol
Sino, te quiero mía cuando en tu lecho
Te desgarre la agonía del dolor.
Eres mi princesa, mi cielo
La clara luz de mi camino
Y quiero compartir contigo la vida
Hacer uno tu dolor y mi destino.
Tu angustia me llegó hasta el alma
Y te siento tiritando en tu tormento
Quisiera poder acariciar tu alma
Y quitar todo el dolor en un momento.
Te amo... te amo con toda mi alma
Con la misma, que comparto este silencio
Que llora y gime dentro mío, y se desgarra
Pensando que tu, amor; estas en la aflicción.
Quisiera verte de nuevo, reír y ser feliz
Graciosa, ocurrente y delicada
Limpia como el cielo, clara como el mar
Y en cada párrafo que nos regalo el destino,
Decirte con vehemencia: ¡Amor!!
Autor Carlos Polleé
Todos los derechos reservados Copyright
Como quisiera que me dieras un pedazo de tu pena
Llevar contigo la tortura del dolor
Hacerte mía en cada instante en que la angustia te deprima
Y sea parte de la cálida espera de mi amor.
Ser uno solo en las instancias del pesar
Y compartir los aguijones que la vida te dio
Llevarte como un sello, como una herida
Que jamás cerró.
Te quiero mía, y no solo en los latidos de mi pecho
Ardiente como el fuego, amante como el sol
Sino, te quiero mía cuando en tu lecho
Te desgarre la agonía del dolor.
Eres mi princesa, mi cielo
La clara luz de mi camino
Y quiero compartir contigo la vida
Hacer uno tu dolor y mi destino.
Tu angustia me llegó hasta el alma
Y te siento tiritando en tu tormento
Quisiera poder acariciar tu alma
Y quitar todo el dolor en un momento.
Te amo... te amo con toda mi alma
Con la misma, que comparto este silencio
Que llora y gime dentro mío, y se desgarra
Pensando que tu, amor; estas en la aflicción.
Quisiera verte de nuevo, reír y ser feliz
Graciosa, ocurrente y delicada
Limpia como el cielo, clara como el mar
Y en cada párrafo que nos regalo el destino,
Decirte con vehemencia: ¡Amor!!
Autor Carlos Polleé
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poesía,
silencio
domingo, 17 de marzo de 2013
Amiga de mi alma
No puedo cuidarte cuando mi corazón galopa
Tu amistad me sacude y me hace estremecer
Desde lo más profundo de mi existencia
Como un volcán que de tanto fuego
Se sacude incontenible desde el fondo de mi ser.
Cada latido de tu corazón se hace uno con el mío
Cada suspiro, cada silencio y cada una de tus emociones
Amiga!! por ti escribiría mil canciones
Pero no quiero lastimar tus sentimientos más nobles
Solo quiero respetar tu amistad y tus claras decisiones.
Tu amistad la trajo el viento, llegaste a mi como un pergamino
Que una botella trajo desde la distancia y la puso en mi camino
Como un mensaje que viniendo desde lo más lejano
Contiene un tesoro escrito por dentro y por fuera con letras de oro
Solo debo cuidarte y mantenerte en ese cofre clandestino
Para que permanezca tu amistad eterna; como el mismo destino.
Cada mañana se confunden mis suspiros con la fresca brisa del amanecer
Cada gota de rocío se mezclan con mis lágrimas recordándote ayer
Miro el cielo y al contemplar las estrellas veo tu rostro en la inmensidad
Y me siento en silencio; aferrando mis ansias en tu amor y tu bondad.
¡Amiga!... ¡amiga!...¿que más puedo decir? nos une la eternidad.
Autor Carlos Polleé
Todos los derechos reservados
No puedo cuidarte cuando mi corazón galopa
Tu amistad me sacude y me hace estremecer
Desde lo más profundo de mi existencia
Como un volcán que de tanto fuego
Se sacude incontenible desde el fondo de mi ser.
Cada latido de tu corazón se hace uno con el mío
Cada suspiro, cada silencio y cada una de tus emociones
Amiga!! por ti escribiría mil canciones
Pero no quiero lastimar tus sentimientos más nobles
Solo quiero respetar tu amistad y tus claras decisiones.
Tu amistad la trajo el viento, llegaste a mi como un pergamino
Que una botella trajo desde la distancia y la puso en mi camino
Como un mensaje que viniendo desde lo más lejano
Contiene un tesoro escrito por dentro y por fuera con letras de oro
Solo debo cuidarte y mantenerte en ese cofre clandestino
Para que permanezca tu amistad eterna; como el mismo destino.
Cada mañana se confunden mis suspiros con la fresca brisa del amanecer
Cada gota de rocío se mezclan con mis lágrimas recordándote ayer
Miro el cielo y al contemplar las estrellas veo tu rostro en la inmensidad
Y me siento en silencio; aferrando mis ansias en tu amor y tu bondad.
¡Amiga!... ¡amiga!...¿que más puedo decir? nos une la eternidad.
Autor Carlos Polleé
Todos los derechos reservados
sábado, 16 de marzo de 2013
Solo conozco tu alma
Aunque no se como realmente eres, no se tus gustos ni tus caprichos
Apenas vi tu rostro, detrás del tenue brillo de un monitor
No acaricié tus labios con los míos, ni tus delicados aromas al exhalar
No te vi caminar, ni presencié tus hombros, ni tus manos y pies
No te esperé una tarde, ni nos dimos siquiera una oportunidad de amar.
No presencie el color de tus ojos cerrándose al mirar
Ni el brillo de tus pupilas acrecentándose al amar
No acaricié tus manos, ni pude sentir el calor de tu cuerpo tiritando al abrazar
No contemplé tus mejillas y mucho menos sentí el sabor de tu boca
Entregándote al amor invadida de pasión.
Solo conozco tu alma, solo conozco tu profundo palpitar
El quiebre de tus palabras al perdonar y al amar
Tus sentimientos más nobles, transparente como las olas del mar
Tu sueño más profundos, tu rabia y tu suspirar
Y el suave arrullo de tus quejas cuando decides huir para no dañar.
Solo conozco tu alma, ella es una con la mía
Recorre mis sentimientos, me despierta y me desvela
Me arrulla a la hora del amor, se aleja para no pecar
Es pura, más pura que el cristal, y mis ojos la contempla al cerrarse y al llorar
Solo conozco tu alma, eso me bastó para entregarte mi amor
Puro como los sueños, delgado como el cristal
Amante y seductor, pero sincero y profundo, como profundo es el mar
Solo conozco tu alma y ella es la que me sabe amar.
Solo conozco el susurro de las palabras que hacen erizar tu piel
Que se agiganta y crece como el mismo amanecer
Que se despierta y ama con un amor tan profundo
Que es mucho más que un simple y delicado querer.
Autor Carlos Pollee
Todos los derechos reservados
Aunque no se como realmente eres, no se tus gustos ni tus caprichos
Apenas vi tu rostro, detrás del tenue brillo de un monitor
No acaricié tus labios con los míos, ni tus delicados aromas al exhalar
No te vi caminar, ni presencié tus hombros, ni tus manos y pies
No te esperé una tarde, ni nos dimos siquiera una oportunidad de amar.
No presencie el color de tus ojos cerrándose al mirar
Ni el brillo de tus pupilas acrecentándose al amar
No acaricié tus manos, ni pude sentir el calor de tu cuerpo tiritando al abrazar
No contemplé tus mejillas y mucho menos sentí el sabor de tu boca
Entregándote al amor invadida de pasión.
Solo conozco tu alma, solo conozco tu profundo palpitar
El quiebre de tus palabras al perdonar y al amar
Tus sentimientos más nobles, transparente como las olas del mar
Tu sueño más profundos, tu rabia y tu suspirar
Y el suave arrullo de tus quejas cuando decides huir para no dañar.
Solo conozco tu alma, ella es una con la mía
Recorre mis sentimientos, me despierta y me desvela
Me arrulla a la hora del amor, se aleja para no pecar
Es pura, más pura que el cristal, y mis ojos la contempla al cerrarse y al llorar
Solo conozco tu alma, eso me bastó para entregarte mi amor
Puro como los sueños, delgado como el cristal
Amante y seductor, pero sincero y profundo, como profundo es el mar
Solo conozco tu alma y ella es la que me sabe amar.
Solo conozco el susurro de las palabras que hacen erizar tu piel
Que se agiganta y crece como el mismo amanecer
Que se despierta y ama con un amor tan profundo
Que es mucho más que un simple y delicado querer.
Autor Carlos Pollee
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amor,
enamorarte,
frases,
poemas
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