domingo, 9 de junio de 2013

La realidad de dos males argentinos


Argentina, políticamente hablando, posee dos males fundamentales, una es el peronismo que saca de su galera políticos que saben manejar la política; pero corruptos a más no poder, por otro lado una oposición pálida, sin ideas y sin liderazgo.

La función de la oposición es elemental, en este país y en cualquier país del mundo, el peronismo demuestra ser un partido político muy corrompido desde sus bases, hasta el último eslabón del peronismo es corrupto, están todos a la espera de ver cuando es "su momento" y al poco tiempo pasan de ser un vecino común y corriente de barrio a poseer una tremenda casa en un barrio cerrado, como mínimo.

Saben hacer política, saben amasar plata, pero la hacen para ellos, siempre se la rebuscan para tener un líder y centralizar el poder en un sector de la población que les responde a ellos, para bien o para mal. (Que generalmente termina siendo para mal) Porque los únicos que se enriquecen son ellos.


Pero la oposición duerme, siempre duerme, esta llena de políticos pero de todos no sacas uno que se pueda decir: "Este es el candidato"
Dividida, enemistada, sin que sus componente sean capaces de un acto de grandeza porque todos quieren ser caciques, no se dan cuenta que están entregando el país a una manga de ladrones.

Tenemos un vicepresidente que tiene más pruebas en su contra que "tratorcito Cabrera" famoso por sus fugas de las cárceles, y el "gordo Valor" juntos. Y sin embargo continúa lo más pancho en sus funciones.

En la oposición no existe un candidato que sepa gobernar el país, en el peronismo tampoco, pero ellos son los que gobiernan el mayor plazo de tiempo desde que volvió la democracia y tienen más experiencia y un aparato político mas cerca de la gente, "sucio, corrupto pero cerca" o sea; si te van a robar lo van hacer de día y con los ojos abiertos.

La oposición carece de lo fundamental que necesita el país, un acto de grandeza, nobleza, lealtad, estar dispuesto a renunciar a pretensiones personales por el bien del país, porque todos se hacen los humildes pero es hasta que llega el poder, porque la humildad tiene que ir acompañada de fuertes actos de grandeza que en este momento el país lo pide a gritos.

Pero lo que uno ve es: disputas, disputas y más disputas, ya sea porque el radicalismo ortodoxo no se junta con el no ortodoxo, la derecha no se mezcla con la izquierda, o viceversa. Macri no se lleva bien con De Narvaez, Ricardo Alfonsín no se afeita el bigote.

Muchachos se trata del país, de la gente, de nosotros los argentinos, lleguen a un acuerdo, dejen las ideologías un poco de costado, acá si no matamos las ratas nos comen vivos, los chicos necesitan educación, los enfermo hospitalidad, los obreros trabajo, los ancianos una vejes digna.

"Déjense de joder" viejos, primero esta el país, primero debe funcionar la maquinaria de la economía para el bien de todos, no para unos cuantos, los Kirchner lo que hicieron es agarrar la ideología y se limpiaron la cola, por no decirlo más groseramente, hablan de la igualdad del comunismo y se sacan fotos con Fidel Castro pero la igualdad de ellos es: "UNO PARA LA GENTE, MIL PARA MI" mas que visitar a Fidel deberían salir en la historieta de "Larguirucho" y sacarse fotos con el profesor "Neurus"

Están en contra del capitalismo pero afanan desde el aparato político o utilizan el estado para hacerse millonarios de un día para el otro, no matan con bombas, matan con corrupción, no invaden países, desmantelan a sus propios conciudadanos, no buscan petroleo, buscan y saquean las arcas del estado.

¿Y la oposición? Bien gracias.








 

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